Presencia online
Tu negocio está online. Todo en el
La web, la carta, las citas, el wifi, la tienda online y los enlaces que compartes. Los gestionas desde RelAI, con la misma marca y los números para ver qué se abre y qué trae un contacto.
Cómo va
Enlace corto de la semana
Desde dónde lo abren
- 13 tipos de página
- Eventos, carta, tarifa, citas, galería, solicitud de información, peticiones de asistencia, documentos, encuesta, chat, wifi, baja y formulario de alta. Cada uno nace con sus secciones ya en su sitio.
- 17 secciones
- Cada tipo parte con algunas secciones ya activas, las demás las eliges tú: aparcamiento, galería, reseñas, área personal, pedido desde la mesa. No partes de una página en blanco.
- 1 marca
- Logo y colores los configuras una vez y valen en todas las páginas. Carta, web, citas y tienda online se presentan siempre con tu nombre.
La carta aquí, los horarios allí. Y la web en otra parte.
La carta está en un QR hecho con una app, los precios en un PDF que mandas por chat, los horarios dentro de un servicio de reservas, las fotos en redes. Ya estás online, pero cada pieza vive en un sitio distinto. Cuando cambias algo, tienes que acordarte de dónde lo habías puesto.
Dentro de RelAI esas cosas vuelven al mismo sitio. La web, los escaparates, la carta, las citas y la tienda online tienen la misma marca y los gestionas desde el mismo panel. De cada página ves también cuántas personas han entrado y cuántas te han dejado un contacto.
Y lo que pasa online no se queda ahí. Quien se da de alta coge la tarjeta, quien compra encuentra lo que tienes en el catálogo y lo que hace una persona queda en su perfil. Tu presencia online ya no está dispersa entre servicios distintos: es una de las formas en que el cliente entra en RelAI.
Carta, citas, altas, documentos o tienda online: eliges el tipo y partes de una estructura ya preparada. Marca y colores siguen siendo los mismos.
La misma dirección puede estar en un QR, en un mensaje o en el perfil social. Los enlaces cortos cuentan cuántas veces se abre.
De cada página ves visitas y contactos. Quien rellena el formulario entra en la base de clientes; quien compra en la tienda online deja también constancia de qué ha comprado y cuánto ha gastado.
Publicas. Compartes. Mides.
Una web, una carta y una tienda online hacen cosas distintas. Pero parten del mismo sitio, llevan la misma marca y te dejan números que se leen de la misma manera. Así no gestionas herramientas separadas: gestionas tu presencia online.
Elige qué publicas. La estructura ya está preparada.
Carta, citas, galería, tarifa, documentos: no son lo mismo y no tienen por qué estar en la misma página. Eliges el tipo y encuentras ya las secciones que hacen falta; tú añades contenidos y marca.
La página está lista. Ahora tiene que llegar a las personas.
Una carta, un formulario o un escaparate sirven cuando alguien los abre. La misma dirección puede estar en un QR, en un mensaje, en el perfil social o aparecer antes de conectarse a la red wifi del local. Y cuando se abre, sabes de dónde ha llegado esa visita.
Los enlaces cortos caben en un QR, en un mensaje o en el perfil social sin arrastrar una dirección larga. En el detalle del enlace ves cuántas veces se han abierto, cuántas personas han hecho lo que pedías y cuándo fue la última apertura.
El mismo enlace puede registrar quién lo ha compartido. Si de ahí llega un alta, sabes a través de quién ha pasado: es el mismo mecanismo que se usa para atribuir a quien trabaja en las noches las personas que trae.
Con el wifi para clientes, quien se conecta pasa por tu página y, si deja el contacto, entra en la base de clientes con la procedencia ya indicada. La red de los clientes queda separada de cajas, impresoras y tabletas de servicio.
Cada campo de más es una cosa más que rellenar. Mientras preparas el formulario ves cuántos campos estás mostrando y cuántos has hecho obligatorios, así decides cuánto pedir antes de publicarlo.
La página se abre cuando se conectan
El portal funciona en los puntos de acceso que emiten la red. Eliges la banda según el espacio que hay que cubrir: en la terraza o en el jardín hace falta más alcance, en la sala puede hacer falta más capacidad. Si un punto de acceso no responde, el portal no arranca y RelAI te avisa, así no crees que estás recogiendo contactos donde la página no se está abriendo.
Las páginas están online. Ahora ves qué pasa.
Una página puede traer una visita, un contacto o un pedido. No tienen que hacer todas lo mismo: lo que cuenta es saber qué ha pasado después de que alguien haya llegado. Y cuando vendes online, puedes seguir el recorrido hasta la venta.
Los mismos artículos, listos para comprar
Una venta online entra en el mismo registro
Los pedidos llegan con su estado y acaban en el mismo registro que las ventas hechas en el mostrador. Quien compra queda conectado a su perfil de cliente. El pedido no es solo una dirección de envío: sabes quién ha comprado, qué y cuánto ha gastado. Y las estadísticas de la tienda enseñan qué artículos se compran online y cuáles se quedan parados en el catálogo.
Un precio para cada canal
Si vendes también a través de una plataforma de reparto, puedes publicar una tarifa con el recargo que has decidido para esa plataforma. Los precios se recalculan a partir de la tarifa, así sala, para llevar y reparto a domicilio pueden tener importes distintos sin mantener tres catálogos separados.
Los enlaces llevan tu nombre, no el nuestro
Mientras usas nuestras direcciones, quien recibe un mensaje lee un dominio que no es el tuyo. Conectando tu dominio, las páginas y los enlaces que compartes llevan tu nombre. La conexión se completa desde el panel de quien te gestiona el dominio, no desde aquí. Los emails son otro tema, y se explican donde se habla de los remitentes.
Quince herramientas. Tu presencia online empieza aquí.
Cambia qué publicas. No cambia dónde lo gestionas.
- Tiendas y retail La tienda con tu catálogo
- Restaurantes y bares La carta del QR, corregida hoy
- Beauty y wellness Los huecos libres, también de noche
- Eventos y locales La página del evento y quién la abre
¿Varias sedes, franquicia o un proyecto especial? Hablemos
Preguntas sobre la presencia online
¿Tengo que rehacer la web que ya tengo?
No. Un escaparate puede convivir con la web que ya tienes: la carta, el calendario o un formulario tienen su dirección y desde la web puedes llevar ahí a la gente. Rehacer toda la web es una decisión aparte, no el primer paso obligatorio.
¿Qué diferencia hay entre una web y un escaparate?
La web junta varias páginas y una navegación. Un escaparate es una sola página con una función concreta: enseñar la carta, recoger un alta, permitir reservar una cita. Eliges una cosa u otra según lo que tengas que publicar.
¿Para qué sirve acortar una dirección?
Para compartirla mejor y saber qué pasa después. Un enlace corto cabe más fácilmente en un mensaje o en un QR y lleva la cuenta de las aperturas. En el detalle ves también de dónde llegan y cuántas personas han completado la acción que pedías.
¿El wifi para clientes necesita aparatos especiales?
El portal funciona en los puntos de acceso que emiten la red. Antes de empezar se comprueba que los que tienes sean compatibles, porque depende de la instalación que ya hay.
¿Quien usa el wifi para clientes ve mis cajas?
No. La red de los clientes queda separada de la que usan cajas, impresoras y tabletas de servicio: los dispositivos de los clientes no entran en la red de trabajo.
¿Dónde acaba quien se da de alta desde una página?
Entra en la base de clientes con un perfil propio, con la página desde la que ha llegado y el consentimiento que ha dado. Si esa página sirve también para darse de alta en la tarjeta de fidelización, al final puede recibir también la tarjeta.
¿Puedo retirar una página publicada sin borrarla?
Sí. Un escaparate puede volver a borrador y un enlace se puede desactivar. Los datos recogidos hasta ese momento se quedan y puedes volver a publicar la página más adelante sin perder el historial.
¿Puedo publicar también en las plataformas de reparto?
El mecanismo parte de la tarifa: publicas en un canal con el recargo que has decidido para ese canal. Qué conexiones se pueden activar de verdad depende del servicio que usas y lo comprobamos juntos antes de empezar.
¿Las páginas están pensadas también para el móvil?
Sí. Quien abre un enlace desde un chat o escanea un QR lo hace casi siempre desde el móvil. Con la vista previa compruebas la página antes de publicarla, así ves enseguida cómo queda en una pantalla pequeña.
Web, carta, tienda. Sabes también
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