Tarjeta de fidelización
Una tarjeta en el móvil. Tú
Decides tú cómo se ganan los puntos y cuándo salta el premio. RelAI lleva la cuenta, visita tras visita.
Programa de fidelización
Tarjeta del cliente
Procedencia de los inscritos
- 2 formas
- QR y enlace para quien lo hace por su cuenta. Registro desde el panel para quien ya tienes delante en la caja. Sin listas que juntar después.
- 6 ventajas
- Del nivel Gold al cupón que caduca el viernes: condiciones, umbrales y premios los decides tú, en la misma lista.
- 15 herramientas
- De la página de alta a la tarjeta regalo: lo que el cliente deja, acumula y usa está todo en el mismo perfil.
Ciento veinte tickets, ningún nombre
El sábado hiciste ciento veinte tickets. De una decena sabes quién había al otro lado: los que saludas por su nombre, los que piden siempre lo mismo. De los demás te queda solo el ticket, y el lunes no tienes forma de darles un motivo para volver.
Dentro de RelAI, quien se da de alta tiene un perfil propio. En la página de alta deja nombre y canal de comunicación, la tarjeta le llega al móvil y desde ahí cada compra suma puntos de fidelización. No tienes el cuaderno de los nombres por un lado y la caja por otro, así que cuando abres un perfil de cliente ves juntas cuántas veces ha venido y cuánto ha gastado.
El programa no se queda en la caja. La fecha de nacimiento te la dejó él al darse de alta, así que el mensaje de felicitación lo configuras una vez y sale el día que toca; los puntos se cargan en el ticket que haces; todo lo que sabes de él queda en su perfil, junto a las reservas y las citas.
Cuánto vale un euro en puntos, cuántos das en la primera compra, cuántos el día del cumpleaños. Las reglas de puntos, los umbrales de los niveles y la caducidad se configuran una sola vez.
Él te gira la pantalla, tú escaneas, los puntos se suman a su saldo. Lo que se tarda en hacer el ticket.
Lleva el saldo en el bolsillo y conoce el umbral del siguiente escalón. Vuelve por eso, no porque se lo hayas pedido.
Da de alta. Reconoce. Contacta.
Al cliente no lo conoces todo de una vez. Primero te deja un nombre, luego empiezas a reconocerlo cuando vuelve y con el tiempo aprendes también sus gustos. La tarjeta de fidelización mantiene juntas todas las visitas, así que cuando le escribes ya no es un desconocido.
El primer paso es tener un nombre.
Mientras se limite a pagar e irse, el cliente es solo recaudación. Desde el momento en que se da de alta es una persona con un nombre, un cumpleaños y un historial que empieza.
Se presenta en la caja. Lo demás ya lo sabes.
Cuatro cosas pasan en los diez segundos en los que saca el móvil. Nadie abre un cuaderno ni se para a buscar puntos, descuentos y nivel.
Abre la tarjeta en el móvil y te la gira. Si no la encuentra, lo buscas por el nombre: el perfil es el mismo. Quien se ha dejado el móvil en el coche no se queda fuera del programa.
Abres RelAI desde el móvil o desde la tableta y escaneas. El gesto es el mismo para todas las tarjetas y para todos los clientes. No tienes que enseñar nada nuevo a quien está en el mostrador.
Los puntos de la compra entran en el saldo junto a los bonus que has configurado. El número que aparece en su tarjeta se actualiza sin que él abra nada.
Quien ha llegado a Gold tiene su 10 % sin pedirlo. Nadie en la caja tiene que acordarse: el descuento del nivel ya está en el total.
Los escalones que quieras. El cliente sabe dónde está.
Entra cualquiera que se dé de alta. Es el punto de partida y todavía no da una ventaja: sirve para enseñar que por encima hay más.
5 % en cada cuenta y prioridad cuando reserva.
10 %, prioridad en las reservas y acceso exclusivo a los eventos.
Cuántos niveles hay, cómo se llaman, en qué umbral saltan y qué dan lo decides tú. Por encima del Gold pones un cuarto escalón, o te paras antes.
Y los niveles son solo una de las formas de premiar: a su lado están los premios por puntos, las misiones y las tres formas de descuento. Cambia la condición, pero siempre eres tú quien decide qué tiene que pasar cuando el cliente la alcanza.
| Tipo de ventaja | Cuándo salta | Qué pasa |
|---|---|---|
| Nivel | Cuando supera un umbral de puntos | Un descuento fijo, mientras se quede ahí |
| Premio por puntos | Cuando ha acumulado bastantes puntos | Un artículo de regalo o un descuento |
| Misión | Cuando completa las condiciones que has puesto | Ve el avance hacia el objetivo |
| Descuento por tramos | Cuando alcanza uno de los umbrales | Cuantos más puntos tiene, más sube el descuento |
| Vacía-puntos | Cuando decides cerrar una temporada | Los puntos que quedan se convierten en descuento, hasta el tope que has elegido |
| Cupón | Cuando usa un código, o cuando se lo asignas tú | Un porcentaje o un importe, con su caducidad |
Un ejemplo de tramos: 100 puntos valen el 5 %, 250 el 10 %, 500 el 20 %.
Si el programa funciona, se ve
En las estadísticas de fidelización ves los números mes a mes. No decides por intuición si la tarjeta está funcionando: comparas un periodo con otro.
Para quien no vuelve, sabes cuándo dar señales de vida.
El cumpleaños y el cupón que caduca dentro de tres días. Son dos fechas que no te vienen a la cabeza, pero ya están ahí: alguien las ha registrado por ti.
Cien puntos y un mensaje
Un recordatorio mientras todavía vale
Cada cupón tiene su caducidad. Ves con antelación quién no lo ha usado todavía, así lo avisas cuando hace falta y no al día siguiente.
Quince herramientas. El programa lo compones tú.
Cambia el premio. No cambia la tarjeta.
- Tiendas y retail Los puntos se vuelven descuento
- Restaurantes y bares El café del décimo desayuno
- Beauty y wellness El bono se descuenta en cada sesión
- Eventos y locales Con tarjeta se paga menos en la puerta
¿Varias sedes, franquicia o un proyecto especial? Hablemos
Preguntas sobre la tarjeta de fidelización
¿Cómo llega la tarjeta al móvil?
Con un toque, al terminar el alta. El cliente escanea el QR o abre el enlace, rellena el formulario, confirma y la última pantalla le propone guardar la tarjeta en la cartera del móvil. No tiene que instalar nada y si cambia de móvil se la lleva con él, junto a las tarjetas de embarque y los billetes de tren.
¿Funciona en iPhone y Android?
Sí, con Apple Wallet y con Google Wallet. El cliente encuentra ahí el nombre del programa, su saldo y el código para que lo escanees.
¿Qué hace falta en la caja?
Lo que ya tienes en la mano. Te sirve el móvil o la tableta desde la que abres RelAI: escaneas el código y los puntos ya están en su saldo. No hay que comprar ningún lector ni montar ningún terminal junto a la caja registradora. Para empezar no tienes que rehacer el mostrador.
¿Cómo se da de alta un cliente?
Por su cuenta o con tu equipo registrándolo desde el panel mientras paga. El formulario es uno solo, con los mismos campos obligatorios. El QR que pones en el mostrador abre exactamente la página de alta que compartes en redes.
¿Puedo usar mi logo y mis colores?
Sí. Marca, colores y título del programa son tuyos, y el emisor que aparece en la tarjeta es tu negocio. Decides también qué tipo de tarjeta emitir: la que acumula puntos o la prepago, para quien paga por adelantado un bono de sesiones.
Puntos, coins y tarjetas regalo: ¿qué diferencia hay?
Los puntos se acumulan gastando y sirven para desbloquear niveles y premios: no se compran, se ganan. Los coins son una moneda con un cambio que decides tú, cien por un euro de descuento. Se canjean a partir de quinientos, en múltiplos de cien. La tarjeta regalo, en cambio, es un vale al portador: un valor pagado por adelantado que se descuenta en cada uso y que caduca si no lo usa. Tres cosas distintas y una sola cartera.
Si cambio las reglas, ¿qué pasa con las tarjetas?
Las tarjetas que ya están en el móvil de los clientes no se reescriben. El saldo de puntos sigue actualizándose, lo demás se queda como estaba el día en que la añadieron. Los umbrales y los beneficios nuevos valen de ahí en adelante, y lo que se lee en la tarjeta cambia para quien la añade a partir de ese día.
¿Los puntos caducan?
Lo decides tú. De serie valen un año desde el abono, pero en las reglas de puntos llevas la caducidad a seis meses, eliges una tuya o la quitas del todo. Si prefieres cerrar la temporada sin borrar nada está el vacía-puntos, que convierte lo que queda en un descuento: cada veinticinco puntos valen un por ciento, hasta un tope que pones tú.
¿Se conecta con la caja que ya tengo?
Depende de cuál. Están las API y las conexiones para caja, programa de gestión y ventas online, pero no todos los sistemas se enganchan igual: antes de empezar lo miramos juntos en una llamada.
Empieza a recoger nombres,
Prueba RelAI gratis o reserva una llamada: configuramos juntos puntos, niveles y premios y la primera tarjeta la pruebas en tu móvil.